Fantasía en 111 palabras: 1er lugar

El ladrón del Jardín

Por Camila Flores

El pequeño Tomás se sacudió el pasto de las rodillas enrojecidas y siguió corriendo. El jardín de su casa no era lo suficientemente grande como para que el ladrón huyera ileso con su tesoro más preciado en sus arrugadas y peludas manos. Esquivó como pudo las ramas de los árboles que su madre cuidaba con tanto esmero, pero el duendecillo fue más ágil. En segundos, desapareció entre la maleza y, con él, su querido dinosaurio de goma.

Tiempo después, el anciano Tomás volvió a la vieja casa y, entre las ramas que ya nadie podaba, vio el pequeño juguete. Sus ojos, ya cansados, no le permitieron ver al ladrón arrepentido.


Ilustración por https://www.instagram.com/pamelamurtilla/

One comment

Leave a Reply

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *