Literatura en la Edad Media: Libros de viaje

Por Raissa

El libro de viaje es un género literario característico de la Edad Media que incluye tanto relatos reales como ficticios. En ellos se narran recorridos por diferentes regiones del mundo a modo de itinerario.

Los libros de viaje se caracterizan por detallar todos los elementos que él o los aventureros encontraban a su paso: características del territorio, flora y fauna, cualidades y costumbres de las comunidades humanas e historias de las mismas. Es importante destacar la gran cantidad de ilustraciones y mapas que se incluían  con el objetivo de guiar a los lectores o viajeros en una travesía sumamente atractiva.

El contenido de estas obras incluye, por una parte, información verídica con fines informativos en lo que concierne a la expansión de territorios, o bien, con fines recreativos para los lectores. A pesar de que estos textos aportaban muchos datos reales de interés, a su vez contenían información que escapaba de la realidad hacia lo fantástico, lo cual hacía que también estuviesen destinados a un público curioso y que buscase entretenimiento en la lectura.

Origen

Este estilo se remonta al siglo VIII a.C. en Grecia, dentro de lo que destaca la obra de Homero La Odisea como modelo arquetípico del libro de viaje. En este texto se describen elementos básicos que conforman el género: el protagonista realiza un viaje de vuelta a su tierra natal, se presentan diferentes locaciones, flora y fauna, etc., pero también se encuentran criaturas fantásticas, lo que ayuda a que se conforme la aventura.

La Odisea es sólo una de las tantas obras de este tipo realizadas en la antigüedad. A medida que las naciones se expandieron a lo largo de la historia, nacieron nuevos libros de viaje muy conocidos hasta el día de hoy, como lo son El libro de las maravillas de Marco Polo y El libro de las maravillas del mundo de Juan de Mandeville, ambos pertenecientes al período final de la Edad Media, época en el que este género se consolidó.

Narración y estructura del género

Estos relatos pueden ser expuestos por el narrador de diferentes formas, ya sea tomando al protagonista como un extranjero visitando otra localidad o como una persona nativa que recorre su propio país. Junto con lo anterior, cabe destacar que, generalmente, están escritos en primera persona (que suele tratarse supuestamente del mismo autor) con el fin de hacer más verídico y cercano el relato, aunque este sea de índole ficticio.

La estructura de este género está primordialmente organizada por un estilo narrativo (inicio-desarrollo-fin), aunque también se conocen algunas obras que están escritas en prosa poética. Los libros de viaje se organizan comúnmente en capítulos relatados a modo de itinerario y titulados según los acontecimientos que se narran en él. Además, muchas veces incluían  la fecha (ficticia o no) en la que los sucesos relatados acontecieron.

Las maravillas

Los libros de viajes también incluyen “las Maravillas”, elementos ficticios que llaman la atención de los lectores de una manera especial. Las maravillas se trataban de acontecimientos o piezas que estaban fuera de la realidad conocida; cargadas de fantasía, algo increíblemente llamativo para la sociedad medieval. Con esto surgen las historias sobre tesoros perdidos, ríos de leche y miel,  hombres con poderes inigualables, bestias gigantes y terroríficas, culturas perdidas con costumbres paganas, entre otras. 

La existencia de lo fantástico y maravilloso en estos relatos se debía a que el desconocimiento de ciertas criaturas o costumbres hacían que el autor recurriese al conocimiento propio y así trataba de explicar el viaje, derivando en bestias de aspecto híbrido (entre animales y humanos) o nuevas interpretaciones de costumbres existentes. No obstante, muchas veces estos seres eran creados a propósito con la intención de generar cierto atractivo en los relatos, y así, obtener una mayor cantidad de audiencia posible, todo gracias a la curiosidad que este elemento generaba en la población.

A partir de este último punto, es importante destacar que la mayor parte de la población a fines de la Edad Media era analfabeta, razón por la cual, al ver elementos fantásticos y verídicos en un mismo libro, sencillamente tomaban todo como real y así transformaban las historias en leyendas. De lo anterior se deduce que tanto fantasía como realidad convivían dentro de la narrativa y juntas construían el viaje.

Idioma

Respecto al idioma, es significativo el hecho de que el género Libro de Viaje engloba a tipos de textos que se fueron produciendo en diferentes lugares de forma casi simultánea, razón por la cual estos relatos se pueden hallar en variadas lenguas. En la Edad Media los idiomas que más destacaron en este género fueron el español, el francés y el árabe, pero no es posible determinar uno solo como la lengua representativa de este género, ya que no resultan exclusivos de un territorio.

Textos populares

  • Tractado de las andanças e viajes de Pero Tafur o Itinerario: Este relato fue escrito hacia el año 1454 y narra acerca del viaje realizado por Pedro Tafur por diferentes lugares del continente europeo, partes del Mediterráneo, Roma, Bizancio y el Oriente Próximo.
  • El libro de las maravillas de Marco Polo: Este libro relata el viaje realizado por Marco Polo, un comerciante veneciano que, con el objetivo de ampliar sus negocios y dar cuentas al Gran Khan, emprendió un viaje hacia Asia Oriental en el año 1271.

  • Los viajes de Sir John Mandeville: Este texto narra el viaje de un noble caballero inglés (Sir John Mandeville) realizado entre los años 1322 al 1356 por los territorios de Europa, la India y Asia Oriental. Se trató de un libro muy popular que incluyó historias con seres extraños que se tomaron como verídicas por al menos dos siglos. Sin embargo, durante el siglo XVII se evidenció la falsedad de los relatos y se afirmó que John de Mandeville realmente jamás existió.


Monstruos de John de Mandeville

El libro de las maravillas de John de Mandeville fue uno de los libros de viajes más populares durante la Edad Media producto de su contenido con alto grado de fantasía y seres monstruosos que llamaban la atención de los lectores. Dentro de estos últimos, destacan los siguientes descritos por el autor:

Canefales: Se trata de hombres y mujeres con cabezas de perro que adoran a un buey como a su dios. Cada uno de ellos lleva un buey de oro en la frente en su honor y van desnudos en general, salvo que algunos llevan un trapo con el que cubren sus genitales. Son gente de grandes cuerpos y poderosos guerreros que utilizan lanzas para luchar. Si toman a un hombre en batalla no dudan en comérselo, en este aspecto se parecen a los canes. 

Imagen 1 (Libro II, cap VIII)

Mandeville menciona en su libro una isla cercana a la India en la que habitan “gentes de pequeño cuerpo y de naturaleza malvada”, sin cabeza y con el rostro en el pecho.

Imagen 2 (Libro II, cap X)

En una de las provincias descritas por Mandeville se menciona que habitan “mujeres sin cabello en la cabeza y con barbas como si fuesen hombres”.


Imagen 3 (Libro II, cap IX)

One comment

Leave a Reply

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *