Navegando los mares con Ursula K. Le Guin

 

Por Danielle Barriga “Danib Tuk”, Eduardo Vásquez “Ulot Kaukomiel” y Claudio Jofré “Avathaeldur” (2006)

Editado por Soledad Fierro “Aldaëron” (2018)

Tras el lamentable fallecimiento de la reconocida autora estadounidense, Ursula K. Le Guin, nos es imperativo recordar este artículo, joya en nuestro reino. El año 2006, el ambiente medieval que hoy conocemos en Chile era prácticamente inexistente. Los movimientos ligados a la literatura fantástica, sin embargo, experimentaban una bonanza; posterior al estreno de las sagas cinematográficas basadas en el El Señor de los Anillos y Harry Potter. La Sociedad Tolkien Chilena, a través de sus smials, organizaba y participaba de actividades en varias ciudades de Chile.

En Concepción, Ohtaríma preparaba la que sería la primera Feria Medieval del Bio-Bio, además de agrupar sus fuerzas con motivo de la generación de contenidos para el IV número de la Almenara de La Frontera. Allí, un grupo de osados ohtari decidió escribirle a Ursula K. LeGuin, logrando una de las pocas entrevistas realizadas a esta autora desde Chile.
Un concurso de ilustraciones proveyó los dibujos que acompañan al texto original, que puede encontrarse en La Almenara de la Frontera IV, publicada finalmente en mayo del año 2008.

Sin más dilación, los dejamos con el artículo:

Navegando los mares con Ursula K. Le Guin.

Si hay que preguntarle a alguien acerca de literatura fantástica y ciencia ficción, es difícil encontrar mejor candidata que Ursula Kroeber Le Guin, escritora estadounidense, ganadora de varios premios Hugo y Nebula, el premio Gandalf Grand Master (1979) y el Grand Master Award entregado por la Agrupación Americana de Escritores de Ciencia Ficción y Fantasía (2003). Tal fue la oportunidad que se le presentó a La Almenara de la Frontera en septiembre de 2006, cuando la autora aceptó la invitación de nuestra publicación a responder a una entrevista exclusiva vía correo electrónico.

Dada la índole de la revista, nos limitamos a indagar sobre literatura fantástica y ciencia ficción, sin embargo, las respuestas que recibimos de ella presentaron una visión literaria que no se limita a los confines de estos géneros. De hecho, gran parte de la destreza con la cual ella crea y presenta mundos imaginarios verosímiles radica en una filosofía holística e integradora, ya que Le Guin no es partidaria de regirse estrictamente por los géneros literarios, como nos dimos cuenta al preguntarle por los objetivos de los textos fantásticos.

“¿Cuáles son los objetivos de cualquier novela? Depende de la novela, ¿no? ¿Entretener, edificar, aumentar el entendimiento, agregar un placer breve y puro a la vida? La fantasía, la ciencia ficción y la ficción realista utilizan técnicas, vocabularios e imágenes levemente diferentes. Tal vez los personajes tienden a ser más importantes en la ficción realista, el entorno en la fantasía y las ideas intelectuales en la ciencia ficción, no obstante, todos traslapan de forma tremenda. La segregación de la literatura en géneros rígidamente definidos es artificial y a menudo totalmente arbitraria”.

Le Guin, escritora prolífica, ha publicado en una variedad de géneros desde sus comienzos en la década de los 60, como literatura infantil, ensayo y poesía. Además, ha traducido, entre otros, Tao Te Ching, el clásico chino de Lao Tzu y una selección de poemas de Gabriela Mistral, aunque llamarlo así es algo engañoso; el tomo tiene más de 400 páginas. Sin embargo, pese a dominar esta variedad de registros literarios, es a través de la fantasía y la ciencia ficción que Le Guin encuentra la herramienta más poderosa para ayudar a que sus lectores logren una mayor comprensión de su mundo real.

La escritora nos dice: “La fantasía y la ciencia ficción pueden experimentar con el pensamiento. Pueden imaginar realidades alternativas, diferentes formas de vivir, diferentes creencias y costumbres, incluso diferentes fisiologías, con tal de que la mente del lector se libere de la prisión de creer que todo es como debe ser, que siempre ha sido así, que siempre debe ser así. Al vivir en la imaginación, en otra sociedad, uno puede ver la propia con más claridad; al vivir un tiempo en la mente de un desconocido uno puede verse a sí mismo un poco diferente: uno ha aumentado su entendimiento. Todas las novelas pueden hacer esto; la fantasía y la ciencia ficción lo pueden hacer radicalmente”.

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Portada de la Almenara n°IV. Ganador del 1° lugar del concurso de Ilustración. Guardián Rojo, Por Juan Sarmiento Patiño Chibcha

El proceso creativo

La influencia del mundo “real” de Le Guin es innegable. Hija de un académico y una escritora, ambos vinculados a la antropología, no es sorprendente encontrar una fuerte dosis de ciencias sociales en sus escritos, sin que ella caiga en el facilismo de utilizar un “personaje-escritora-nacida-el-21-de-octubre-de-1929-con-un-marido-y-tres-hijos-pero-que-no-soy-yo”.

Le Guin nos dice al respecto: “Permíteme citar del libro de George Sand Histoire de ma vie. ‘Soy demasiado romántica para ver una protagonista de una novela en mi espejo. . .  Habría intentado en vano embellecer mi figura y dramatizar mi vida, no podría haberlo hecho nunca. Mi ser, visto cara a cara, siempre me había dado escalofríos’. No quiere decir que no se gusta a ella misma, sino que ve el mundo y a los demás – no a ella misma – para encontrar a las imágenes y personajes a través de los cuales puede contar su historia”.

Sin embargo, su vida real forma un tipo de marco filosófico en el cual desarrolla sus historias. Los cuentos de Le Guin frecuentemente demuestran un fenómeno conocido de nuestra sociedad inmerso en una cultura desconocida. Por ejemplo, en Los Desposeídos (1974), nos muestra una sociedad formada en oposición a lo establecido. No obstante, con el tiempo la sociedad revolucionaria se acerca a la misma rigidez de la institucionalización originalmente rechazada. La novela, además, presenta la historia de los orígenes del “ansible”, una invención que permite la comunicación instantánea a cualquier distancia y que es de suma importancia en su saga Ekumen. El físico responsable de la invención forma parte de la sociedad rebelde de Anarres, auto-exiliados quienes han rechazado por completo el concepto de posesiones personales.

El idioma como instrumento, ¿la ideología como marco?

La Almenara de la Frontera aprovechó esta entrevista para indagar acerca del proceso de redacción que maneja Le Guin en el desarrollo de sus obras.

Pregunta: El efecto de no usar pronombres posesivos para describir las relaciones humanas en Los Desposeídos es sorprendente. Las alusiones persistentes a “la pareja” o “el hijo” (en contraposición con “mi pareja” o “mi hijo”) ayudan al lector a identificarse con los Anarresti al demostrar la internalización de la no-posesión, un concepto difícil de entender en estos días. Como alguien que escribe en una amplia variedad de géneros, ¿encuentra que la elección de la palabra tiene mayor impacto en sus escritos fantásticos que en sus ensayos, por ejemplo?

“Bueno, redactar consiste en la selección de palabras, ¿no? Si quieres estar vivo, debes conseguir un cuerpo; si deseas decir algo, debes procurar palabras. Las palabras encarnan la historia o el pensamiento. Si deseas decir algo bien, debes encontrar las palabras correctas, las palabras precisas”.

Aunque este uso de elementos verídicos en la literatura fantástica sea una forma de esclarecer el mundo en el cual reside el lector, Le Guin advierte que aferrarse a una creencia dada es contraproducente en el desarrollo de un mundo ficticio. Al preguntarle por la importancia de un paradigma espiritual en la creación de un mundo fantástico, su respuesta fue enfática. “El taoísmo de Terramar no es un taoísmo religioso. Es solamente una forma de ver las cosas. Diría que la creencia específica en dogmas de cualquier tipo perjudica la creación de un mundo fantástico”.

De hecho, Le Guin no encuentra que el uso de un paradigma religioso actual necesariamente hace un mundo fantástico más creíble. En cuanto a la idea de que la Tierra Media sea un lugar Judeo-Cristiano, indica: “Los intentos de ver a Frodo como una representación de Cristo están profundamente erróneos. Su ausencia absoluta de proselitismo, de prédica y del prejuicio es parte de la superioridad inmensa de Tolkien sobre C. S. Lewis”.

Según Le Guin, la ficción puede actuar como un tipo de modelo o guía para el lector. Cuando La Almenara de la Frontera la preguntó a qué estándar de responsabilidad social – si hay alguna – debe estar sujeto el escritor de ficción, a esto ella respondió: “El más alto. Siempre. Lo cual no implica que la ficción deba servir a una ideología. Es mucho mejor cuando está libre para examinar, atacar, probar a la ideología – libre para buscar la responsabilidad moral”.

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Mención Honrosa concurso de Ilustración Almenara N° IV. Gavilán y la Sombra por Marco Antonio González, Asfódelo.

Las influencias de una autora prolífica

La obra de Tolkien es una de las más influyentes para Le Guin, quien confiesa en el ensayo “Esquema rítmico en El Señor de los Anillos” de su colección de ensayos The Wave in the Mind (La ola en la mente; Boston, 2004), haber leído El Señor de los Anillos en voz alta tres veces, una vez por cada hijo. En la misma recopilación se demuestra influenciada por Virginia Woolf (quien le dio el título del libro), Mark Twain y Jane Austen, entre otros.

Le Guin también es una gran admiradora del escritor argentino Jorge Luis Borges y escribió el prólogo para The Book of Fantasy (Xanadu Press; 1988), edición de Viking Penguin de la Antologia de la literatura fantástica publicado por Borges, Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo (Buenos Aires, 1940). Eso no implica que adscriba a la idea de Borges de que todo ya está escrito. “¡Jamás estará todo escrito!”, reclama nuestra entrevistada, “¡Jamás!”.

La misma autora vela por comprobar la convicción anteriormente mencionada, manteniendo un ritmo de publicaciones impresionante para cualquiera y sin considerar sus 78 años de edad. Recientemente lanzó Lavinia, novela basada en un personaje de La Eneida de Virgilio. En septiembre de 2007 publicó Powers, el tercer libro en una saga para lectores jóvenes que fue precedido por Gifts y Voices. (La versión en español del primero libro Los Dones ya está disponible por Minotauro y la editorial indica que lanzará Voces este año y Poderes en 2009.)  Su artículo Respecto a la Literatura Seria, incluido en Harper’s Magazine en septiembre 2007, revela su lado más juguetón con el epígrafe “Yo sé qué leíste el verano pasado”.

Le Guin nos mostró una buena dosis de su humor, respondiendo a nuestra pregunta light: Si tuviera que pasar un año a solas en una isla lejana y abandonada en el Océano Abierto y solamente pudiera llevar cinco libros, ¿cuáles elegiría y por qué?

“Oh, ¡imposible! Bueno. Comenzaría por llevar la obra completa de Shakespeare en un solo tomo. Y la antología más grande posible de poesía inglesa. Y quizás Don Quijote, en español, (con muchas notas al pie y explicaciones) porque aún no he podido leer mucho de él, cosa que requeriría de muchísimo tiempo, lo que es bueno en una isla del Océano Abierto. Pero eso ¿implica que uno de los dos libros que quedan tendría que ser un diccionario de español? ¿Y el quinto libro? ¿Y todos los que tendría que dejar en tierra firme y que lamentaría? Oh, ¡no lo quiero imaginar!

El deseo de Le Guin de aprender bien el idioma español tiene una fuerte conexión chilena. “Mi amiga, Diana Bellessi en Argentina, me envió un pequeño volumen de poesía de Mistral, su propia copia, con sus poemas preferidos marcados. Comencé a leer y me enamoré. Enamorada para siempre. Sabía entonces que tenía que llegar a dominar el español para poder leerla, para poder hacerla mía”.

Así fue que en 2003 Le Guin publicó su traducción de 163 poemas, tanto conocidos como inéditos, de Gabriela Mistral (Selected Poems of Gabriela Mistral, University of New Mexico Press). Al respecto, comenta: “Las traducciones fueron ese proceso de aprender su lengua, aprender su alma, aprender cómo pronunciarla en mi propia lengua. Esto implicaba vivir en su mundo por un tiempo prolongado, y ¡qué mundo más oscuro, ardiente y tremendo que es! Al descubrir que la obra de Mistral está controlada por su heredera, quien normalmente no responde a la correspondencia ni permite traducciones, nunca esperé publicarlas. Estoy muy agradecida de la señora [Doris] Dana, quien hizo una excepción en mi caso, y espero que mis traducciones puedan ayudar a traer a esta poetisa maravillosa de vuelta al conocimiento de los norteamericanos”. Se pueden leer algunos ejemplos de las traducciones, incluyendo la ronda Dame la mano, en www.ursulakleguin.com/Mistral.html.

A veces la línea entre la vida real y la fantasía propia de un individuo se esfuma y lo imaginado, lo esperado y lo deseado se cumple. En otras ocasiones la fantasía hecha realidad supera incluso la expectativa. El espíritu de generosidad y cariño que demuestra Le Guin al cerrar nuestra entrevista, aunque no sorprende, igual asombra.

“No me lo preguntaron, pero les cuento: he estado dos veces en Chile, por poco tiempo y solamente como turista. Dos veces en Magallanes, una vez en Santiago y Valparaíso e incluso en el Valle de Elqui (fuimos en bus). Y creo que viven en el país más rocoso y más bello del mundo. Me encantó. Es como mi querida California en muchos sentidos, pero ¡no tenemos la Patagonia! Ya no viajo en avión, así que nunca podré volver, pero soñaré con Chile siempre.

Con los mejores deseos,

Ursula

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