XI Feria Medieval del Biobio

El gran Concepción, jungla de torres de cemento y cristal, día a día consumido por el ruido de máquinas y el incesante oleaje del ir y venir de personas presas de un sistema monótono; ha comenzado a transformarse gracias al bregar del pueblo de Ohtaríma, quienes se encargan de mantener viva la magia durante los días oscuros y entregarla a todo ser que quiera vivir la hermosa Tierra Media.

Todo motor y bocina se transforma en relinches de corceles junto el rechinar de ruedas de carruajes. Los humos tóxicos pasan a ser los arcoíris que no esperan razón para existir. Las palomas estallan en colores dando a luz a las hadas escondidas bajo sus sucias plumas. Las torres ya se ven como montañas y los edificios menores son castillos, fuertes y aldeas. Los grifos comienzan a abrirse para engendrar fuentes de agua cristalina. El concreto agrietado pasa a ser el más verde de los céspedes y los baches son meras pozas y fuentes. Los árboles comienzan a caminar, son despertados por el canto de los juglares, que como alarma, van anunciando la llegada de los mercaderes, herreros, artesanos y guerreros.


Se van levantando las almenas: el portal que transportará a todo público que crea en la magia, en los cuentos de hadas, en las leyendas de los libros, a vivir la realidad de La Frontera de Guerra.


Como en años anteriores, la feria se va acomodando en el pulmón verde de la ciudad: la cascada o “donde duermen los ents” será nuestro punto de encuentro y con los hornos ya instalados, se va escapando el aroma a pan amasado para inundar las calles de la feria y “atraer más público”, un movimiento estratégico del panadero que planea sorprender a todos con su festín pantagruélico. 


Con cierta timidez, tras los árboles, se van asomando los duendes, corriendo de aquí para allá, ansiosos por la caravana que viaja para unirse al pueblo de la Frontera este año. Mientras recuerdan con cariño las diez versiones anteriores, le preguntan al elfo de la cascada “¿Con qué los sorprenderemos a ellos éste año? ¿Cuánta gente nos verá? ¿Cuántos amigos nuevos haremos? ¿Quiénes serán los nuevos reyes?”. Pero la vanidad es más fuerte que la curiosidad y el elfo solo se preocupa por mirar su reflejo en la fuente de la cascada. Debe estar presentable para cuando llegue todo el mundo. Como ésta, pequeñas historias y grandes relatos convergerán en un solo lugar y en un par de días del Marzo próximo, a las faldas del cerro Caracol.

Así que:


¡Esperpentos y divinidades, entidades mágicas y humamos muggles, altos reyes y reinas, nobles y mendigos: están todos invitados a acudir a la XI Feria Medieval de Ohtaríma, Frontera de Guerra, donde se fabrican recuerdos que perduran en lo más profundo de sus corazones y se entregan experiencias únicas y fruitivas que nutren vuestra sapiencia de forma rebosante.

F.

¡Áyë! Los saludamos e invitamos a esta undécima versión de la Feria Medieval del Bío-Bío, esperamos que vivan con nosotros esta mágica experiencia que tardará otra vuelta al sol para ocurrir. Siéntase libre de invitar a amigos, familiares, compañeros y colegas 🙂

¡Tenna rato!

Leave a Reply

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *