¿Qué? ¿Escribir bien? bah, para eso es el editor, yo tengo el TALENTO.

Si eres de los que dicen frases como las del título, tenemos una noticia para ti: ni Odín, que es el padre de todo lo enrevesado, va a leer tu escrito si tienes horrores ortográficos, comas mal puestas o aberraciones gramaticales como las que no te dignas a corregir.

Sí, ni
Sí, ni siquiera ese Odín. Aunque sea el Sr. Hopkins.

El talento no basta.

Como todo el arte (el de verdad, digamos, no el contemporáneo no figurativo) la escritura, o más bien la literatura, tiene ciertas normas que de ninguna manera coartarán tus increíbles capacidades creativas imponiéndote estándares.

Escribir tiene su técnica y, a este conjunto de conocimientos arcanos sobre el arte de la nominación palabra, se le denomina reglas gramaticales. Está bien, no todos los lectores beta (los de verdad, no los que solo te dicen que les gustó tu cuento porque sí) son profesores de lenguaje o algún tipo de sectario místico cuyo empleo ronda en torno a las runas.

Un lector beta promedio.
Un lector beta promedio.

Si quieres redimirte y de paso, evitar sangrados oculares, te recomendamos los siguientes consejos:

 a) Usa una fuente legible: te recomendamos usar Times New Roman, Arial, o por último Helvética, que es la usada en el formato web. Estas fuentes, que vienen predeterminadas en office, son bastante legibles y no cansan tanto la vista. Por favor: evita Calibri, Comic sans o el —admitan que lo han usado— Old English text.

ejemplos
Ejemplos.

b) Interlineado: es la separación entre las líneas de oración en un texto. Aquí es libre, pero evita los extremos: el 1.0 es demasiado estrecho y el 3.0 un exceso. Recomendamos un 1.5.

Interlineado 1.0.
Interlineado 1.0.
Interlineado 3.0. Ni siquiera alcanza.
Interlineado 3.0. Ni siquiera alcanza.

c) Puntos y comas: esto es un deber del escritor pues la puntuación es importante a la hora de llevar un ritmo de tu narración. Las comas son pequeñas pausas en las oraciones sin perder la idea de la frase, también usadas para separar enumeraciones. Los puntos seguidos se usan para cambiar de idea o tomar aire en una oración y, finalmente, los puntos finales para separar un párrafo de otro.

Hay otras quimeras gramaticales: los puntos y coma (;) y los dos puntos (:). Ambas puntuaciones tienen unos fines específicos: mientras que el punto y coma se usa para separar ideas dentro de una misma frase, hacer enumeraciones, o cuando ya has puesto demasiadas comas; los dos puntos anteceden un enunciado o una enumeración al final de una oración.

¿Parece complicado? es cosa de acostumbrarse y leer más, porque… LA LETRA CON SANGRE ENTRA es una cosa de lógica, en serio.

d) Ortografía gramatical: este es un apartado tan extenso que explicarlo llevaría muchas horas, tal vez, esa es la razón por la que estudiar lenguaje y comunicación es tan importante. La mejor forma de aprender cuando va una h o una v en vez de b, es leyendo. Normalmente word viene con un corrector gramatical, así que si empiezas a ver demasiado subrayados rojos en tu documento, preocúpate.

e) Ortografía acentual: este es un poco más sencillo de entender, pero word tiende a considerar que está bien escrito porque el español es una cosa rara. Las tildes no van porque a un viejo bigotudo de hace trescientos años se le ocurrió que podía escribir su nombre con apóstrofes, no, aunque es una idea válida: los tildes muchas veces le dan significado al texto y cambian radicalmente el sentido de las frases. Ejemplos:

a) ¿Te gusto?
b) ¿Te gustó?

a) Eso es un disparate.
b) Eso es un; dispárate.

Ok, tal vez no sean los mejores ejemplos, pero esperemos se entienda.

f) Cuida tus formas verbales: con esto nos referimos a que es recomendable que uses solo un tiempo verbal para cuando escribas. Lo más común es que los textos estén narrados en pasado, y también es común que los novatos mezclen pasado con presente en una misma frase:

a) El enano hachero caminaba por el bosque negro, entonces vio a un a elfo arquero y le manda un hachazo.

Y debería ser:

b) El enano hachero caminaba por el bosque negro, entonces vio a un elfo arquero y le mandó un hachazo.

La frase sigue siendo pésima, pero se entiende.

g)  Guíate por las normas de tu idioma: es común entre aquellos que leen o dominan más de un idioma, que confundan las normas al escribir. No daremos detalles demasiado precisos, pero uno que salta a la vista siempre es el tema de los diálogos. Ejemplo:

a)

“¿Vas a comerte eso?” preguntó el enano, limpiando su hacha con un paño.
“No” respondió el elfo, mirando de reojo el montón de tripas humeantes “Soy vegetariano”

Ese sería más o menos el formato gringo.

b)

— ¿Vas a comerte eso?— preguntó el enano, limpiando su hacha con un paño.
—No. — respondió el elfo, mirando de reojo el montón de tripas humeantes. —Soy vegetariano.

En el español se usa la raya (—) para expresar diálogos, y no las comillas o el guion (-) que es más pequeño.

h) Justifica: esto te lo pedirán hasta en tu curriculum vitae, así que no es mala idea justificar los textos. El justificado es la orientación que tendrá tu texto, dejando que las palabras en los extremos toquen los bordes del margen, dándole una apariencia de orden.

No justificado.
No justificado.
Justificado.
Justificado.

Es necesario aclarar que estos no son ningún tipo de loco requisito snob para poder digerir tus cuentos, es simplemente un tema de formato que evita el sangramiento ocular. Está bien; todos nos equivocamos, pero darse vueltas y revolcarse en el pozo de la inmundicia gramatical es una cosa bien diferente.

Errar es humano, corregir; también.

¡Saludos!

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